La igualdad de género siempre ha estado muy presente en Mapiser, no solo en nuestro día a día, sino como parte de las campañas de difusión que realizamos durante todo el año.
Por eso, y aprovechando la celebración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que tuvo lugar el día 25 de noviembre, hemos llevado a cabo la campaña de difusión y sensibilización “Cada día cuenta: voces contra las violencias machistas”, durante todo el mes de noviembre, con varios objetivos.

Cada día cuenta para recordar, sensibilizar y transformar
En primer lugar, hemos querido visibilizar las distintas violencias machistas, ya que algunas de ellas suelen pasar desapercibidas, ya que no siempre la violencia es física. Nos referimos a las violencias digital, económica, vicaria o psicológica, por poner algunos ejemplos.
Además, aprovechamos para informar sobre recursos y formas de actuación, reivindicar los derechos de todas las mujeres, desmontar mitos y poner de manifiesto cómo se perpetúan las violencias machistas en nuestras calles, barrios y ciudades.
Estructuramos la campaña durante cuatro semanas, dedicando cada una de ellas a un objetivo concreto mediante la colocación de carteles, entrega de folletos informativos o celebración de charlas, entre otras acciones.
¿Quieres saber en qué ha consistido? ¡Te la resumimos!
Semana 1 – Comenzamos poniendo nombre a las violencias
La primera semana colocamos carteles en zonas comunes para recordar que la violencia machista no es solo física, sino también psicológica, económica, digital o vicaria, como hemos indicado anteriormente. Además colocamos un calendario que, cada día, recogía el nombre y la historia real de una mujer víctima de violencia machista.
De este modo, buscamos tomar conciencia de que, tras cada número y, cada día, hay mujeres maltratadas y vidas rotas. Tal y como manifestamos al inicio de esta iniciativa:
“El silencio y la normalización ayudan a que la violencia continúe. Cuando algo no se nombra, se minimiza. Cuando le ponemos nombre y rostro, empezamos a construir el cambio”.

Semana 2 – Visibilizando la violencia digital
La segunda semana la dedicamos a la violencia digital, aquella que comprende cualquier acto ejercido por razón de género a través de medios digitales, como amenazas, humillaciones, abuso, acoso o la difusión no consentida de contenido personal o íntimo.
Hoy en día es muy importante ser conscientes de que, aunque en muchas ocasiones se hable de amor, “cosas normales” o “cosas de pareja”, en realidad se trata de control y ejercicio de poder sobre la mujer.
En este caso, para sensibilizar sobre la violencia digital, colocamos carteles informativos, mensajes en taquillas y folletos que visibilizan conductas como estas:
- Ciberacoso: uso de la tecnología para acosar o abusar de la mujer.
- Sextorsión: uso de fotografías o videos de contenido sexual en relaciones afectivas con el fin de extorsionar.
- Pornovenganza: subir imágenes íntimas a webs porno como venganza por finalizar la relación de pareja.
- Grooming: uso de internet por adultos para contactar con niñas, niños o adolescentes, ganarse su confianza y obtener imágenes de carácter sexual o agredir sexualmente a la víctima.
- Discursos de odio por razón de género: uso de redes sociales o cualquier medio digital para difundir mensajes violentos contra las mujeres.
Y es que, la mejor forma de prevenir estas situaciones, es conociéndolas de antemano.
Folleto violencia machista digital
Semana 3 – Profundizando en la violencia económica
Seguro que frases como estas te resultan familiares: “Yo trabajo, así que yo decido en qué se gasta el dinero” o “No hace falta que trabajes, yo te mantengo”. Aunque se camuflen de normalidad, no lo son en absoluto: son claros ejemplos de violencia económica.
Un tipo de violencia que busca mantener la dependencia y el control de la mujer, afectando directamente a su autonomía, su bienestar y su capacidad de decidir libremente sobre su vida.
Así, durante esta tercera semana, pusimos el foco en la violencia económica sacando a la luz algunas de sus tipos, como:
- Control económico: el abusador decide en qué se gasta el dinero y exige explicaciones de cómo se ha hecho.
- Explotación económica: uso de los recursos de la víctima sin su consentimiento, sumando deudas, generando créditos a su nombre y otros muchos perjuicios.
- Sabotaje laboral: no permitir que la víctima se desarrolle a nivel profesional o trabaje, buscando que no tenga una fuente de recursos económicos propios.
De cada uno de los puntos anteriores surgen una gran cantidad de manifestaciones, como ocultar los ingresos reales, realizar comentarios despectivos hacia el empleo de ella, obligar a entregar recibos cuando ella realiza algún gasto, exigir las contraseñas de acceso a las cuentas bancarias de la mujer… Por desgracia, la lista es interminable. Por eso era tan importante visibilizar este tipo de violencia.
Folleto violencia machista económica
Semana 4 – Noticias y realidad
La última semana la dedicamos tanto a desmontar mitos, como a poner ejemplos recientes de prácticas o incluso decisiones institucionales, que ocultan o normalizan las violencias contra las mujeres.
Así, hablamos del falso mito de las denuncias falsas (cuando solo ocurre en un 0,01% de los casos), de la eliminación de puntos violeta sustituyéndolos por “espacios seguros” genéricos en Zaragoza, de la reciente polémica del comercio global Shein y la venta de muñecas sexuales de apariencia infantil y de otras muchas noticias con las que nos encontramos más a menudo de lo que desearíamos.
Y, por supuesto, el martes 25, leímos el manifiesto por el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Contra la normalización de lo que no lo es
Campañas como “Cada día cuenta: voces contra las violencias machistas” son muy necesarias porque, además de visibilizar, sensibilizar, informar, y esperamos que prevenir, su propio contenido nos hace más conscientes del punto en el que estamos y del mucho camino que queda por recorrer.
Por otra parte, hemos de decir que en Mapiser sentimos un gran orgullo por la acogida que ha tenido esta iniciativa, en la que se han implicado al máximo las personas trabajadoras y el equipo técnico, donde ha cabido la reflexión, el debate y, sobre todo, el convencimiento de que es necesario seguir caminando y derribando violencias camufladas como normalidades para construir una sociedad igualitaria de verdad.